martes, 29 de octubre de 2013

Sueños, amistad y amor. [ Capítulo 25. ]

Todo había sucedido demasiado deprisa, cuando aquel gran rayo cayó Tiffany besó con rapidez los labios de Sungmin, éste la apartó enseguida dándole un pequeño empujón y se quedó totalmente sin habla, después miró hacia el suelo, aquello le había molestado bastante pero no quería discutir con ella y mucho menos con el tiempo que estaba haciendo ahora.

-O-Oppa... lo siento...
-Olvídalo.

El mayor comenzó a caminar hacia adelante muy molesto, adelantándola y ella le siguió aún con lágrimas en los ojos.

-Sungmin.. de verdad que lo siento...
-Te he dicho que lo olvides, apresúrate, te acompañaré a la parada del metro para que así puedas volver a casa.

Caminaron y caminaron con rapidez, la tormenta no cesaba, cada vez era más fuerte y sobre todo cada vez hacía mucho más frío, llegó un momento en que Tiffany tropezó y se cayó en un gran charco que se había formado cerca, Sungmin fue enseguida hacia ella para ayudarla.

-¡¿Estás bien?! 

Sungmin le agarró de una mano y tiró con fuerza para levantarla pero ella lo impedía, se quedó allí tirada encima del charco, mirando hacia el suelo y sin querer levantarse.

-Tiff, ¿qué haces? venga, levántate...
-No quiero... no quiero volver a casa...
-¿Eh? ¿Pero por qué...? -Preguntó Sungmin bastante sorprendido.
-¿Para qué? ¿Para sentirme sola de nuevo? ¿para haberme muerto de frío antes de llegar? está lloviendo a cántaros y no parece que vaya a parar... 

Una vez más Tiffany volvió a ponerse a llorar, ahí tirada en el suelo, esto cada vez le iba gustando menos a Sungmin, los dos se estaban mojando bastante y el mayor a pesar de que estuviera molesto no quería verla así, probó a volver a cogerla de la mano para tirar de ella, esta vez con más fuerza y ahora consiguió hacerla levantar y caminó de nuevo con ella sin soltarle de la mano.

-Venga, vámonos a casa ya.

Cuando llegaron hacia la parada del metro éste justamente acababa de llegar y cuando Tiffany iba a despedirse de él no la soltó de la mano, es más, se dirigió hacia el metro y se metió a dentro con ella, la menor abrió mucho los ojos ya que no se lo esperaba para nada.

-¿Eh? Pero.. ¿por qué te has metido..? ¿No deberías de haber vuelto a casa..?
-Viéndote tal y cómo estás esta noche me quedaré contigo. -Respondió Sungmin.
-Pero...

Como Tiffany no dejaba de temblar de frío Sungmin se quitó enseguida la chaqueta y se la puso a ella por encima.

-¿Por qué haces todo esto..? De verdad, no hacía falta... te lo digo de verdad, deberías haber vuelto a casa...
-Lo hago porque eres mi amiga y quiero ayudarte a sentirte mejor.
-Eres un idiota...

La desesperación de Moni aumentaba por momentos, Sungmin estaba tardando demasiado, miró su reloj de muñeca y marcaba las doce y media, no aguantaba más, así que cogió su móvil y se dispuso a llamarle.

-¡¿PERO SE PUEDE SABER DÓNDE NARICES SE HA METIDO?! 

Cris y Mei que estaban jugando al parchís en la mesa del salón se enteraron del grito de Moni.

-Omo, pues sí está tardando... -Dijo Mei.
-¿Vas a llamarle, Moni? -Preguntó Cris.
-Pues sí, es justo lo que voy a hacer ahora.

Moni se dirigió a su habitación y marcó el número de Sungmin, como allí se sentiría más segura para hablar es por eso que entró en la habitación, le dio a la opción de llamada y esperó a que lo cogiera. Éste, que acababa de entrar a casa de Tiffany le sonó el móvil.

-Aigo, aigo, me llaman, Tiff tú ve a cambiarte, yo voy a contestar a la llamada.

Tiffany se dirigió a su habitación y Sungmin fue al salón, al ver que era de Moni abrió mucho los ojos y respondió enseguida.

-Dime, cariño.
-¡¿Pero qué horas te piensas que es?! ¡¿dónde estáis?! -Preguntó Moni molesta.
-Cielo, escúchame, me voy a quedar a dormir en casa de Tiffany...

Espera... ¿qué? ¿lo que acabo de escuchar es cierto? se preguntó Moni muy atónita, ahora empezó a sentirse bastante cabreada, aquello se lo tomó bastante mal y a pesar de que quería tranquilizarse no lo conseguía.

-Ah... bueno, pues nada...
-Por favor, no te molestes, escúchame... no se encuentra nada bien y es por eso que he decidido quedarme esta noche con ella... 
-¿Tan grave es para que te tengas que quedar a dormir con ella? ¿que qué le pasa? ah, no me lo digas, está tan loca por tus huesos que te quiere a su lado, ¿a que sí?
-Cariño...
-En fin, haz lo que quieras, Sungmin. Espero que te lo pases genial esta noche, adiós. -Colgó.
-¡Espera!

Demasiado tarde para él, Moni acababa de colgar y eso le dejó bastante mal a Sungmin, éste guardó su teléfono móvil y se llevó las manos a la cara por unos momentos sintiéndose fatal.

-Joder... -Dijo.

Moni, nada más colgar dejó el teléfono en el escritorio de su habitación y como ya estaba en pijama no tenía ganas de nada, la rabia y los celos la estaban matando por dentro, se metió en la cama y empezó a llorar en silencio, cuando Cris y Mei acabaron la partida de parchís pensaron en cómo estaría Moni, no había salido de la habitación desde que había entrado, así que las dos se dirigieron hacia allí, entraron y al verla ya tumbada en la cama se extrañaron, la primera en acercarse fue Cris.

-¿Moni..? ¿te has ido ya a dormir sin avisar..? 

Mei se acercó después y se puso al lado de Cris, como Moni no contestaba Cris empezó a moverla un poco para ver si así respondía, ésta terminó por girarse y cuando la vieron llorando se preocuparon.

-¡Moni! ¿Qué ha pasado..? -Preguntó Mei.
-Sungmin...
-¿Sungmin? ¿ha pasado algo con él? -Preguntó Cris.

Éste, se dirigió a la habitación de Tiffany y llamó a la puerta antes de entrar.

-Puedes pasar.

Tal como ella le indicó, giró la manivela de la puerta, abrió la puerta y entró, Tiffany había sacado su pijama y otro para Sungmin, éste sorprendido se acercó a ella.

-¿Y este pijama? ¿cómo es que tienes pijama de hombre?
-Ah, bueno, a veces mi padre se queda a dormir y le tengo guardado un pijama para la ocasión, voy a ir ahora a la ducha, cuando salga puedes meterte también, tú dormirás en la otra habitación, la ropa interior de mi padre está en ese cajón. -Dijo indicándole el lugar, después cogió sus cosas y salió de la habitación para dirigirse hacia el cuarto de baño.

Sungmin no podía sacarse de la cabeza la conversación que acababa de tener con Moni, se notaba bastante que estaba muy molesta y a él no le gustaba para nada ser así, ¿debería dejar de ser tan bueno con Tiffany? se preguntó él mismo, estaba claro que cada vez se daba cuenta de que se notaba demasiado que ella aún le amaba, incluso después de tanto tiempo cuando se separaron.. pero, ¿por qué? ¿por qué ella decidió irse con otra persona? la cabeza le daba demasiadas vueltas y cada vez iba sintiéndose peor.
Moni, acababa de contarle a Cris y a Mei lo sucedido con Sungmin.

-Entiendo... -Dijo Cris. ¿No te parece que Sungmin está siendo demasiado bueno con ella? Que vale que Tiffany sigue enamorada de él pero por el amor de Dios, debió pensar que aquello te iba a sentir mal, encima con lo celosa que eres tú... incluso puede hacer más daño a Tiffany... -Al decir eso último Cris rió un poco. Aigo... pero... no llores, Moni...
-Mañana cuando él vuelva habladlo... Sungmin es buena persona, nunca te haría daño, se nota muchísimo que os queréis... -Dijo Mei.

Moni asintió con la cabeza y volvió a girarse, cerró los ojos y trató de dormir. Cris bostezó, empezó a sentirse ya cansada.

-Va, pues vamos a dormir ya, mañana será otro día, ¿vas a irte a dormir, Mei?
-Sí, claro, yo también estoy bastante cansada. -Dijo frotándose un ojo con suavidad.
-Buenas noches pues, Saranghaeee.~  
-Buenas noches a las dos, descansad mucho.

Mei se dirigió a su habitación y se metió en la cama, pero antes de dormirse notó que su móvil vibraba, fue a cogerlo y al ver que era de Jonghyun lo cogió enseguida.

-Amor..
-Perdona por llamarte tan tarde... ¿estabas durmiendo? -Preguntó Jonghyun.
-Pues justamente me iba a ir a dormir... pero no te preocupes, amor. ¿Querías algo? 
-Aigo... es que quería hablar un ratito contigo... y también quería decirte si te apetecía venirte conmigo de picnick.
-¿De picnick? Pues es una buena idea. -Respondió Mei muy sonriente. 
-¿Te gusta? Yo conozco un buen lugar para eso, se me ocurrió porque Young Mi se va a volver a quedar a dormir en casa de su amiga y no estará en toda la tarde, entonces pensé en aprovechar ese tiempo solos, tú y yo.
-Me parece muy bien, por cierto... quiero decirte algo, ya que estamos, ¿te ha llamado Sungmin?
-¿Eh? Ah, sí... me llamó y ya me he enterado de todo... tranquila, lo arreglarán y yo ayudaré a Sungmin lo que haga falta, también tengo que hablar con él porque está claro que no debió haberse quedado a dormir con ella.
-Ya... entonces nos vemos mañana, amor. Tengo un sueño que me muero... muy buenas noches y descansa, te amo..
-Y yo a ti.. igualmente, buenas noches, mi preciosa. 

Y en esa misma noche todos se fueron a dormir, todos... menos Sungmin y Tiffany, el mayor se acababa de duchar y al entrar en la habitación de la menor ésta se quedó embobada al verle con el pijama de su padre.

-Te queda muy bien... -Dijo ella.
-¿De verdad? -Dijo alzando los brazos y mirándose él mismo de abajo a arriba. Gracias.

Sungmin al adentrarse en la habitación se acercó a una pequeña mesa que había en el centro y encima de ésta había muchísimas fotos de los dos e incluso de Jonghyun, también había fotos de cuando se graduaron en la universidad.

-¿Y todas estas fotos? 
-Pues me acordé de que a bajo de mi escritorio tengo una pequeña caja donde guardo todos estos recuerdos... y quería enseñártelos... -Dijo ella.
-Vaya... 

El mayor enseguida se sentó a su lado y se puso a ver todas esas fotos con ella, algunas de ellas le producía una gran alegría pero en cambio otras... una profunda tristeza.

-Madre mía, qué recuerdos... -Dijo Sungmin.
-¿Verdad que sí...? 

En todo ese montón de fotos apareció una en la que salían ambos juntos, llena de mucho sentimiento, aparecían los dos de perfil abrazándose el uno al otro y con las frentes pegadas, esta fue justamente la foto que más tristeza le sacó a Sungmin, la cogió y se quedó mirándola por unos momentos.

-Esta la hizo Jonghyun, ¿verdad? 
-Sí...

Él seguía mirando aquella foto con esa gran tristeza reflejada en su rostro pero enseguida se puso algo serio y dejó la foto en la mesa, mirándola a ella después.

-Oye, Tiff.. tenemos que hablar.
-¿Mh? Dime...
-Escúchame, lo que ha sucedido a fuera mientras volvíamos a casa... no lo vuelvas a hacer, sabes que estoy con Mónica y no quiero problemas, si me he quedado esta noche contigo es porque te quiero, eres mi amiga y quiero ayudarte...
-Vale, te prometo que no lo volveré a hacer pero yo ya te he dicho que debías haber vuelto a casa...
-Y sí, será por esta noche porque no te lo voy a ocultar, pero me ha llamado antes y no se lo ha tomado nada bien.
-D-De verdad que lo siento...
-Es igual, déjalo.

Estuvieron por unos momentos en silencio, Tiffany agachó la mirada, empezó a encontrarse bastante mal de nuevo, Sungmin la miró de reojo y soltó un suspiro.

-¿Por qué...? -Preguntó él.
-¿Eh...?
-¿Por qué...? Si me amas y nunca has dejado de hacerlo... ¿por qué te fuiste con otra persona...? La verdad es que desde que me lo dijiste no he parado de preguntármelo... si no amabas a esa persona... ¿por qué te fuiste con ella sin ni siquiera quererla y más estando conmigo en ese momento...?
-Por la distancia.
-¿La distancia...?
-Sí, por la maldita y asquerosa distancia. Sungmin, ya sabes lo que ocurrió, mi padre no pudo soportar la muerte de mi madre y no podíamos seguir viviendo aquí, los recuerdos de mi padre sobre mi madre en Corea le atormentaban y es por eso que regresamos a los Estados Unidos, y nunca pensé que volvería... después de tres años... ¿sabes cuál fue el verdadero motivo por el que mi padre decidió volver a Corea? Lo hizo por mí, porque sabe que nunca he podido sacarte de mi corazón... no soportaba estar tan lejos de ti...

Ahora que todo había salido a la luz por boca de Tiffany y Sungmin ya lo sabía todo no pudo evitar volver a envolverse en una gran y profunda tristeza, miró hacia otro lado y se mordió al labio inferior.

-¿Sungmin...?
-Me hiciste muchísimo daño, no sé si lo sabías...
-Lo sé... y vuelvo a pedirte perdón y no haberte dicho todo en su momento... incluso no me explico cómo sigues hablando conmigo después de lo que te hice... lo siento muchísimo, de verdad... fui una gran estúpida...

Fue en ese momento cuando Tiffany rompió a llorar, Sungmin no quería verla así y la abrazó con fuerza.

-Eso no, por favor...
-Ya no puedo hacer nada... si te he perdido ha sido todo por mi culpa... sólo te pido que de verdad seas feliz con la persona con quien estás y que nunca te vayas de mi lado... -Dijo sin dejar de llorar.
-No lo voy a hacer nunca, Tiff... siempre voy a estar a tu lado, lo sabes... será mejor que vayamos a dormir, es tarde y necesitas descansar... 

Él la ayudó a levantarse y se dirigieron hacia la cama, cuando la menor abrió las sábanas Sungmin iba a dirigirse hacia la otra habitación pero ella le detuvo abrazándole por detrás.

-Por favor, duerme a mi lado esta noche... es la única vez que te lo pediré... no quiero dormir sola... por favor, Oppa...

Sungmin se quedó totalmente de piedra, tragó saliva y se quedó callado por unos momentos pero enseguida se dio la vuelta y la miró a los ojos.

-Está bien... 

Tiffany se metió a dentro de la cama y después Sungmin hizo lo mismo, entró poquito a poquito dentro de ésta y con cuidado, después ambos se taparon con las sábanas y Tiffany lo abrazó con fuerza, Sungmin sabía que si Moni le viera ahora mismo en estos momentos lo mataría pero sólo iba a ser por esa noche, Tiffany no tardó demasiado tiempo en quedarse profundamente dormida en los brazos de Sungmin, después de eso Sungmin aprovechó el momento para coger su móvil, el cual estaba en la mesita de noche y escribirle un mensaje a Moni, girándose para no molestar a Tiffany con la luz del móvil comenzó a escribirselo, como él sabía que tendría el móvil en silencio no la despertaría.

"No olvides que eres y serás la única mujer en mi vida. 
Te amo.." 





lunes, 21 de octubre de 2013

Sueños, amistad y amor. [ Capítulo 24. ]

Cuando Sungmin y Tiffany llegaron hacia la ópera ya estaban bastante emocionados sin aún siquiera haber visto ya la representación, tenían muchísimas ganas de verla y avanzaron todo lo rápido que pudieron, compraron las entradas y nada más entrar trataron de buscar un buen sitio, que de hecho lo consiguieron.

-Realmente tenía muchísimas ganas de venir aquí, era algo que no podía perderme y menos a tu lado... Sungmin. -Dijo Tiffany dirigiendo la mirada hacia él, con una gran sonrisa.
-Lo sé, yo también tenía bastantes ganas la verdad. 

El mayor le respondió también con una sonrisa y cuando iba a empezar aquella representación dirigieron la vista ahora hacia el frente, concentrados en aquella historia que ahora mismo les iba a embarcar. Por otra parte, y un poco lejos de Corea Yunho y Mina acababan de llegar al hotel de Japón, hacía unas pocas horas que habían llegado a Tokio y estaban bastante cansados de todo el día, lo primero que hizo Yunho nada más llegar era tumbarse en la cama, la cual era de matrimonio y eso hizo sonrojar un poco a Mina.

-Dios... me siento como un muerto viviente. -Dijo Yunho estirándose un poco en ella.

Mina rió al escucharle y dejó las cosas en el escritorio de la habitación, después se acercó un poco hacia donde estaba Yunho.

-Mmmh, pues creo que me voy a dar ahora una ducha, ¿tú vas a meterte? -Le preguntó Mina.
-Sí, sí. -Afirmó Yunho. Pero las damas primero, you know. -Dijo ahora con una sonrisa sin mover ni un solo dedo en la cama.

Y sin más dilación Mina cogió todas las cosas que necesitaba y entró al cuarto de baño para ducharse. En Corea, Cris, Mei y Moni estaban cenando y bastante a gusto, todas... menos Moni, que a pesar de que le gustaba la cena no podía borrar esa mala cara, por su cabeza sólo pasaba Sungmin y Tiffany en la ópera, Cris y Mei que se daban cuenta de su estado trataron de hacer que se despejara un poco y sonriera. 

-Venga, Moni. ¡Arriba esos ánimos! -Exclamó Cris encendiendo la televisión. Anda, mira, están haciendo el programa este de humor que tanto te gusta. 
-Pero es que os juro que no puedo sacarme de la cabeza a esa arpía... -Se quejó Moni.
-Peor habría sido si les hubieras seguido, como hiciste conmigo y con Changmin...
-¡Yah! No me lo recuerdes, en serio... y he jurado no volver a hacer algo así... de todas maneras habría tenido que comprar la entrada a posta y todo... ¡jajajajaja! -Empezó a reír.
-Así, así. -Dijo Mei. A reír y a sonreír. 

Entonces es cuando las tres se centraron en aquel programa que estaban haciendo ahora mismo en la televisión y no podían dejar de reír.
Mina, cuando terminó de salir de la ducha cogió el albornoz y se colocó una toalla alrededor del cabello, se dio cuenta de que se le había olvidado una cosa así que salió rápidamente del cuarto de baño y se dirigió hacia una gran bolsa que tenía en la habitación del hotel, Yunho al verla sólo con el albornoz se puso muy colorado.

-¡¿Pero qué pasa?! -Preguntó él.
-Aigo... es que me he dejado la mascarilla, ¿no te importa esperar un poco más? 
-Sí, claro, tú tómate tu tiempo. -Respondió él.

Sungmin y Tiffany a medida que iban viendo la representación llegó una escena en la cual se apagaron las luces por unos momentos apareciendo así aquel fantasma sorprendiendo así al público, aquello asustó tanto a Tiffany que cuando se encendieron las luces el mayor se dio cuenta de que ella estaba totalmente abrazada a él.

-¡Aigo! L-Lo siento... -Dijo Tiffany volviendo a ponerse como estaba antes colorada.
-No importa... -Respondió Sungmin poniendo cara de extrañado.

Tiffany enseguida comenzó a sentirse muy nerviosa, ella miraba fijamente aquella escena algo temblorosa y disimuladamente deslizó una mano hacia la más cerca del mayor, agarrándola así con fuerza, Sungmin tras darse cuenta se quedó mirando la mano de la chica parpadeando varias veces.
Ahora que Mina había terminado salió del cuarto de baño en pijama y volvió a acercarse a Yunho, muy satisfecha.

-Qué bien sienta una buena ducha. -Dijo ella.
-¿Ya? Pues ahora voy yo, ¡yiiha! -Exclamó Yunho muy feliz cogiendo sus cosas y dirigiéndose así hacia el cuarto de baño.

Mina como tenía que terminar de hacer unas cosas, se sentó en el escritorio de la habitación, delante de muchos papeles relacionados con lo que estaban haciendo ahora allí en Japón y se centró en ellos. A los pocos minutos de salir Yunho de la ducha se acercó disimuladamente a Mina por detrás, ésta que estaba tan concentrada en aquellos papeles a penas de dio cuenta pero llegó un momento en que empezó a notar algo, así que se giró y al ver a Yunho con el pelo mojado y con el albornoz puesto soltó un pequeño grito y se puso como un tomate, lo que hizo que Yunho sonriera de lado.

-¡Pero Yunho! -Gritó Mina.
-¿Te he sorprendido? Anda, deja esos papeles y dedícale ahora tiempo a tu hombre... -Susurró Yunho aquello inclinándose un poco para así poder llegar al cuello de Mina y besarlo.
-Y-Yunho... que quiero terminar una cosa... 
-Pero si aún tenemos tiempo de sobra para poder terminarlo, anda, ven conmigo, hm... -Dijo Yunho sin dejar de besarle el cuello.

Mina cada vez estaba más colorada, al final no pudo resistirse y abandonó aquellos papeles, se levantó y abrazó a Yunho con fuerza.

-Qué bien hueles... me gusta ese perfume. -Dijo Mina muy feliz mirándole a los ojos.
-A mí me gustas tú... 

Enseguida Yunho depositó un beso en los labios de Mina deslizando ambas manos hacia sus caderas, ésta le correspondió y lo abrazó con un poco más de fuerza para llevarle hacia ella, tanto que incluso pudo notar el roce de su propio miembro dejándola más colorada. Aquellos besos por parte del mayor eran mucho más intensos, viajaban por sus mejillas, por su frente, su barbilla, sus labios... volviendo así hacia su cuello, el cual comenzó a susurrar sobre éste.

-Mina, te deseo...

Aquel susurro hizo que Mina abriera mucho los ojos, entonces es cuando empezaba a entender la situación y ella estaba dispuesta a dar ese paso, sin miedos. Cuando terminó tumbada en la cama sus mejillas aún estaban bastante rojas, la habitación estaba un poco iluminada y queriendo Yunho comenzar le quitó a Mina la parte de arriba del pijama e inmediatamente después el sostén, tras eso se inclinó un poco y se dedicó a besar lentamente su estómago, subiendo esos besos hacia arriba, al principio se quedaron esos besos justamente entre sus dos pechos pero luego no tardó demasiado en dirigirse a uno para besarlo y poco después succionarle el pezón con suavidad consiguiendo que ella soltara un pequeño gemido y entrecerró los ojos más colorada mirando hacia otro lado.
Después de dedicarle algunos segundos a ese pecho fue enseguida hacia más abajo de su cuerpo, le quitó los pantalones y después volvió a inclinarse para besar sus labios, sus miradas se cruzaron y Mina rió un poco en medio de aquel beso, dejando a Yunho algo extrañado.

-¿Eh? ¿De qué te ríes? -Preguntó él.
-Pues que ahora entiendo porqué no te has vestido nada más salir de la ducha... -Le respondió Mina deslizando sus manos hacia el cabello mojado del mayor, mirándole después fijamente y totalmente embobada. Te amo, Yunho... te amo, muchísimo...
-Y yo a ti... sin duda eres lo mejor que me ha pasado en la vida... 

Dicho esto Yunho acabó quitándole la ropa interior a Mina, dejándola así completamente desnuda, aunque no iba a ser ahora la única, Yunho se quitó el albornoz después y se quedaron los dos por debajo de las sábanas, aquella noche iba a significar muchísimo para ellos y ahora sólo querían dedicarla para ellos dos solos, se repartían besos el uno al otro sin cesar, queriendo mostrar el amor que se tenían el uno por el otro todo lo mejor posible.

-Mmm, Yunho... ¿traíste...?
-Ah sí, no te preocupes, me dejé llevar tanto que ya ni me acordaba... jajajaja. 
-Aigo... -Dijo Mina tapándose el rostro con las manos volviendo a ponerse colorada.

Más tarde, Cris, Mei y Moni terminaron de cenar y Sungmin y Tiffany terminaron de ver la representación y salieron de la ópera, como ellos todavía no habían cenado Tiffany no dudó en invitar a Sungmin a cenar, como supo el sitio y todo hasta donde quiso llevarle a cenar acabó llevándole hacia allí dejándole a él algo atónito.

-Tiffany... este sitio es bastante caro. -Dijo Sungmin.
-¡Da igual! Ya te invito yo, tú no te preocupes, venga, vamos, vamos. -Dijo empezando a empujarle un poco para así entrar después en él.

Yunho, que terminó de colocarse la protección volvió a ponerse en la misma posición que antes, quedando de nuevo bajo las sábanas junto a Mina, volvieron a repartirse unos cuantos besos entre ellos y Mina deslizó sus manos hacia la espalda del mayor, éste lo que hizo fue acariciarle un poco las piernas y se inclinó una vez más para alcanzar sus labios, besándolos como si no hubiese mañana, ahora poco a poco comenzó a penetrarle, al principio a la menor le dolió un poco pero acabó acostumbrándose enseguida.

-¿Estás bien..? -Preguntó él mirándola con los ojos entrecerrados.

Ella respondió asintiendo con la cabeza, terminó por entrecerrar también los ojos y cogió el rostro del mayor con cuidado para volver a sentir sus labios con los de ella, volvieron a besarse como si no hubiera mañana y Mina susurró sobre los labios de Yunho.

-Te amo... 

Yunho al escuchar esas palabras sonrió dulcemente sobre los labios de la menor y enseguida volvió a darle unos cuantos besos sobre éstos.

-Me gusta que me lo digas... 

Se incorporó y comenzó a moverse empezando primero algo lento, no quería ir demasiado rápido, quería disfrutarlo todo lo mejor que pudiera junto a ella, que también quería lo mismo, las manos de Mina que se encontraban en la espalda de Yunho se aferraron con un poco más de fuerza a ésta, Yunho robándole otro beso a Mina terminó por entrelazar su lengua con la suya, siguiendo después el beso hasta que se separaron en búsqueda de oxígeno, aumentó un poco más las embestidas y es cuando el mayor consiguió volver a hacer que la menor soltara un gemido, y al poco después varios, él no tardó demasiado en hacer lo mismo.
Todo iba demasiado perfecto para ambos, Mina no sentía demasiado dolor durante el proceso, acabó siendo todo tal como ellos querían, siendo sólo uno, mostrando el verdadero amor que ambos sentían, la felicidad de Mina era bastante grande, tanto que no quería que ese momento terminase nunca, cada vez Yunho fue aumentando más las embestidas haciendo que así los gemidos de ambos aumentaran con intensidad.

-Y-Yunho... 

El mayor deslizó una mano hacia una de las de Mina, la agarró con fuerza y entrelazó los dedos con los suyos, la mano libre de Mina la utilizó para aferrarse con fuerza a las sábanas a medida que el mayor la iba embistiendo, unas cuantas embestidas más y el mayor ya iba notando que estaba demasiado cerca de llegar al clímax siendo así pasando varios segundos después.

-A-Aaah...

Dejando ese último gemido terminó en el interior de Mina, saliendo con cuidado luego, se abrazaron mutuamente con la respiración algo entrecortada, se miraron a los ojos fijamente y se dedicaron otro beso en los labios.

-Es la mejor noche de mi vida... -Susurró Yunho. 
-Lo mismo digo... -Respondió Mina.

Moni estaba a punto de perder los nervios, no paraba de caminar de un lado para otro en la casa y Cris y Mei empezaron a preocuparse de verdad, Cris se acercó a ella e hizo sentar a Moni en el sofá.

-Tranquilízate, mujer, no puedes estar así... 
-Pero... ¿Y si esa mujer le ha hecho algo a Sungmin? ¿y si le ha seducido con sus dotes femeninas? ¡Qué no me fío de ella ni un maldito pelo! 

Mei que estaba a una esquina fue escuchar a Moni y se colocó una mano en su boca para evitar reírse, cuando Moni se dio cuenta de aquello la miró de reojo.

-¡Pero no te rías! ¡¿Y si es verdad qué?!
-Tú sólo tranquilízate... -Dijo Cris acabando por sentarse a su lado. 
-Más le vale no hacerle nada porque sino te juro que estoy por arrancarle los pelos... -Dijo Moni apretando con fuerza los dientes.

Sungmin y Tiffany salieron de aquel restaurante cuando terminaron de cenar y empezaron a caminar juntos de vuelta a casa.

-Aigo... no debiste haber pagado toda esa cantidad, Tiff...
-No, de verdad que no me importa, Sungmin... haría cualquier cosa por ti y lo sabes...

El mayor cuando la escuchó dirigió la mirada hacia el suelo algo triste, de repente notó como una pequeña gota de agua caía sobre su cabeza, haciendo que alzara la mirada hacia el cielo, se puso a llover con fuerza y rápidamente los dos fueron a buscar un refugio antes de volver a casa, ya que estaban un poco lejos.

-Joder, a buenas horas se pone a llover... ya podía haberse puesto cuando hubiera llegado.
-Bah... A mí realmente me gusta la lluvia... -Dijo Tiffany acercándose un poco hacia donde pasaban los coches. ¿Sabes por qué...? ¿Lo recuerdas...? 

Tiffany colocó ambas manos por detrás de su cuerpo y se quedó mirando fijamente a la lluvia, Sungmin trató de recordar aquello que le dijo Tiffany. 

[ FlaskBack. ]

-Jolín, ¡qué faena! el primer día de clase y ya se pone a llover a mitad de camino, me voy a convertir en una sopa. -Dijo Tiffany.

Sungmin que iba caminando lentamente por detrás de ella le colocó un paragüas y ella impresionado dirigió su mirada hacia él, éste le sonrió nada más mirarla.

-Así no te mojarás.
-V-Vaya gracias... pero... es bastante probable que luego tengamos que separarnos... 
-No creo. -Dijo riendo un poco. Vas a la misma universidad que yo. 
-¿Qué? ¿C-Cómo lo sabes? -Preguntó ella.
-Te vi en una visita a esa universidad hace un tiempo y supe al instante esa ilusión que tenías al llegar hacia allí.
-¿Entonces somos compañeros de clase? ¡Encantada! Yo soy Stephanie Hwang, aunque todos me llaman Tiffany. 
-Mmm, me gusta, ¿puedo llamarte Tiff? -Rió un poco. Yo soy Lee SungMin, encantado también. 

Y así ambos se dirigieron juntos hacia la universidad.

[ Fin del FlashBack. ]

-Ya lo recuerdo... el día que nos conocimos estaba lloviendo... -Dijo Sungmin mirando a Tiffany.
-Exacto... y es un día que no voy a poder olvidar nunca... 

En ese instante un coche que conducía demasiado deprisa y que estaba demasiado cerca de Tiffany Sungmin corrió hacia ella para agarrarla. 

-¡CUIDADO! 

El coche pasó por el lado de ellos rápidamente, tanto que incluso les mojó lo suficiente para parecerse a una sopa, Sungmin no la soltó en ningún momento y la abrazó con fuerza.

-Aigo... ten cuidado, mujer... 

Tiffany que tenía el rostro escondido en el pecho de Sungmin comenzó a llorar y éste al darse cuenta comenzó a acariciarle el cabello con suavidad para tratar de tranquilizarla.

-Hey... ¿por qué lloras...? 

Un rayo con fuerza cayó después, la tormenta estaba yendo a peor y Sungmin llevó más hacia atrás de aquel refugio a Tiffany, para que así no volviera a ocurrir lo mismo de antes con el coche, no la soltaba en ningún momento pero Tiffany no dejaba de llorar.

-Tiff... por favor, no llores...

Ella acabó por alzar el rostro y mirarle a los ojos con lágrimas sobre éstos, Sungmin también la miró a los ojos y le secó esas lágrimas con los dedos pulgares, volvió a caer otro rayo, esta vez con más fuerza que los anteriores y Tiffany lo que hizo fue besar los labios de Sungmin lo más rápido que pudo, haciendo que aquel rayo iluminara aquella escena con bastante intensidad.


domingo, 20 de octubre de 2013

La distancia...

Sí, hoy me apetecía escribir una entrada a cerca de este tema, recuerdo que hará dos años incluso hice un vídeo también sobre este tema y de hecho hablé sobre él en una entrada del año 2011 llamada "crítica a la distancia", pues creo que con este tema me explayaré más, a parte de que tengo... novedades.

¿Qué decir...? la distancia siempre ha sido una de las cosas que más he odiado en esta vida... como ya expliqué en el vídeo de pequeña ni me preocupaba un tema así, tan inocente... hasta que empecé a conocer muchísima gente tan lejos de mí, cogerles demasiado cariño... hasta llegar a ser unos buenos amigos, entonces es cuando más quieres verlos, ¿no? pero claro, hay algo que te lo impide, la distancia, la maldita distancia, mucha gente dice que es algo tan irreal... que no pueden ser realmente amigos tuyos si no los has conocido en persona, pero yo no pienso así, ¿qué más da que no los hayas visto en persona? mientras hablas con esa persona por chat o por voz y va pasando el tiempo ya las vas conociendo y sí pienso por supuesto que eso se consideran amigos, aunque no los hayas visto en persona...

Ahora es cuando yo voy a hablar de las novedades de este tema... veamos, a mí este tema me jodía por la parte de la amistad... hasta que llegué a enamorarme de una persona que vive demasiado lejos de mí... también dice que las relaciones a distancia no son reales, blablabla... que no puedes enamorarte de alguien que no conoces en persona, pues tampoco pienso así, al igual que vas conociendo a tus amigos de lejos claro que poco a poco puedes sentir algo por esa persona... aunque no la hayas abrazado, ni besado, ni visto... yo sí creo en eso, ¿por qué no? yo lo creía antes de que me sucediera incluso, aunque era algo que yo no quería que me sucediera porque sé que eso es duro... para algunas personas, depende de muchos factores... (que esto ya lo dije también en una entrada que le dediqué a mi novia..) yo de la primera persona que me enamoré fue de una chica de Málaga, y a pesar de saber que yo no quería tener una relación a distancia porque sé lo duro que es eso para mí pues acabé haciéndolo, ¿por qué? por mis sentimientos, son mis sentimientos los que me hicieron dar ese paso, "Joder, te quiero, estás lejos pero... te quiero, quiero estar contigo joder..." y eso es lo que sucede... u_u y aunque esa relación haya acabado tremeeeendamente mal... 
mira, ahora estoy con Mei, y llevamos exactamente 10 meses... me sorprende, porque estoy con alguien de Sevilla y 10 meses no son pocos... con la otra persona a penas sabía qué era exactamente estar con alguien de lejos y que era duro para mí, porque es que eso ni se podía casi considerar una buena relación... siendo como era y encima todos los putos días peleando... pero ahora sí, cada día me voy dando más cuenta de que amo a Mei y es ese motivo por la cual cada vez me dan más ganas de verla, abrazarla, besarla... pfft... pero claro, la distancia... ahora es cuando más la odio, muchísimo más que antes, quiero ir a Sevilla, de verdad, quiero ir... que se supone que iba a ir este octubre... ahora tengo que rezar por que pueda ir en diciembre... 

Y ya está, creo que hasta aquí era todo lo que quería hablar... qué bueno es desahogarse, ains. :'B 
Supongo que pondré esta canción en esta entrada... y sin duda se la dedico a ella...




Att: Yushiko.

jueves, 10 de octubre de 2013

Sueños, amistad y amor. [ Capítulo 23. ]

A Moni no le seguía pareciendo buena idea lo que le había propuesto Sungmin, ella realmente quería dar ese paso pero también sentía miedo por si les pillaban a ambos, ya que a pesar de que Jonghyun, su hermana pequeña y Mei hayan salido no sabían cuándo podrían volver, entonces es cuando al mayor pensó lo que podrían hacer.

-Para estar más tranquilos... sería mejor que no nos quitáramos totalmente la ropa... -Dijo Sungmin.
-Entiendo... -Respondió ella.

Una vez más Sungmin se colocó lo mejor que pudo encima de ella y la miró a los ojos fijamente, con esa mirada quería preguntarle si realmente estaba preparada a lo que ella le respondió asintiendo, algo tímida. El mayor se inclinó un poco hacia ella para poder alcanzar sus labios, besó éstos en un principio con total suavidad, la menor nada más corresponder al beso deslizó sus manos hacia la cintura del contrario cerrando los ojos con lentitud, a medida que seguía el beso Moni mordió el labio inferior de Sungmin con cuidado y poco después lo soltó mirándole de nuevo y riéndose un poco, las mejillas del mayor se pusieron algo coloradas.

-Me gusta que hagas eso... 

Moni sonrió ampliamente al escucharle y comenzó a acariciar las mejillas de él con suavidad, le miraba totalmente embobada entrecerrando los ojos, ¿cómo puede ser tan bonito? se preguntaba a sí misma, estaba totalmente perdida en su mirada y es cuando más se daba cuenta de que lo amaba como a nadie, el mayor sin más dilación comenzó a acariciar los costados de la menor con sus manos, una de las manos fue dirigiéndose más abajo comenzando a acariciar una de sus piernas hasta que esa mano volvió a subir, entrando por debajo de la falda tocando una parte mucho más íntima, lo que hizo que la menor saltara un poco.

-Tranquila... 

Sungmin comenzó a acariciar aquella parte íntima de la menor haciendo que ésta se pusiera totalmente colorada y casi sin darse cuenta comenzó a jadear un poco, para que esto fuese a viento en popa el mayor con dos dedos volvió a acariciar su parte íntima apretándola un poco con ellos a lo que Moni comenzó a sentir cómo la temperatura de su cuerpo aumentaba, enseguida se tapó el rostro con ambas manos ya que empezó a sentir muchísima vergüenza pero enseguida el mayor se las apartó.

-Me gusta que te pongas colorada pero no tienes porqué sentir vergüenza... -Dijo él riendo un poco.
-L-Lo sé... pero ya sabes cómo soy... -Dijo Moni mirando hacia otro lado aún más colorada.

El profesor hizo ladear su cabeza para que le volviera a mirar y plantó otro beso en sus labios, después deslizó una mano hacia su cabello y lo acarició suavemente, tratando de tranquilizarla un poco ya que la notaba un poco nerviosa, la miró de nuevo y sonrió embobado.

-¿Es tu primera vez...? -Le preguntó Sungmin.

Moni que le estaba mirando también asintió con esa misma timidez, Sungmin enseguida volvió a llevar dos dedos hacia la entrepierna de la menor haciéndola saltar un poco de nuevo.

-Para mí no es mi primera vez, supongo que con eso se puede considerar que algo de experiencia con esto tengo, me alegra saber que será tu primera vez conmigo... así que trataré de hacerlo lo mejor posible... 

La menor asintió otra vez al escucharle y mientras volvía a acariciarle la entrepierna se inclinó para ahora llegar hacia su cuello, el cual comenzó a besar con ganas, ella ya comenzaba a sentir la temperatura de su cuerpo con mucha más intensidad llegando así a excitarse, llevó sus manos hacia la espalda del mayor y se aferró a ésta.

-M-Min... -Pronunció ella su nombre soltando un leve jadeo.
-Sólo déjate llevar... 

Sungmin dejó de acariciarle la entrepierna para poder subirle un poco la camiseta, dejándose así ver el sostén el cual comenzó a ir subiéndoselo, Moni estaba muerta de vergüenza y casi no sabía cómo reprimirla, a pesar de eso dejó que le subiera el sostén para así ahora dejar a simple vista sus pechos y quiso centrarse en ellos durante unos momentos besando cada uno, ella enseguida le apartó un poco y se bajó rápidamente el sostén y después la camiseta, dejando al profesor algo sorprendido.

-¿Qué ocurre...?
-P-Perdona... ya sé que no debería sentir vergüenza y menos contigo pero es mi primera vez y...
-¿No te sientes preparada aún?
-S-Sí... pero creo que me costará un poco... intentaré dejarme llevar...

El mayor asintió y comenzó a desabrocharse el cinturón para así poder quitarse luego el pantalón con facilidad, lo dejó a un lado y cuando estaba a punto de quitarse la ropa interior Moni volvió a detenerle.

-E-Espera... hay demasiada luz... ¿no te importaría encender sólo la lampara...? -Preguntó Moni.
-Sí, claro...

Tal como le pidió la menor Sungmin apagó la luz de la habitación y fue a encender la lampara que estaba encima de la mesita de noche de al lado, quedándose así junto a ella en la penumbra.

-¿Mejor así..? 
-S-Sí..

Ahora es cuando el mayor pudo quitarse la ropa interior sin problema y hacer exactamente lo mismo con ella, llevó las manos por debajo de la falda y poco a poco comenzó a quitarle a ella la ropa interior, dejándolo todo hacia un lado, junto con la otra ropa y abrió el pequeño cajón de la mesita para coger protección.
Jonghyun y Mei que estaban con la pequeña Young Mi estuvieron paseando por muchísimas calles por el centro, en Seúl, la pequeña iba de cada mano de los dos y mientras caminaban se acordaron del día que fueron a recogerla los dos juntos a casa de su amiga.

-Pues la verdad es que así sí parecemos una familia... y más padres de mi propia hermana... jajajaja. -Rió al decir aquello.
-A mí me encanta estar con vosotros dos... -Dijo Mei muy feliz.
-Hermanito hace muy buena pareja con la profe Mei, estoy segura de que algún día os llegaréis a casar y todo.

La pareja al escuchar las palabras de la pequeña se miraron a los ojos, rojos como un tomate y después Jonghyun dirigió la mirada hacia su hermana.

-Yah, Young Mi... que aún queda para eso, jajajaja.

Mientras, Mina que estaba en su habitación delante de su portátil no podía dejar de pensar en el tan ansioso viaje que iba a tener el viernes, aunque fuese por motivos de trabajo sabía que estando siempre al lado de Yunho era realmente feliz, Cris entró en su habitación y cuando la vio tan perdida en sus pensamientos se acercó a ella.

-¿Mina? 
-Ah, hola Cris, ¿qué pasa? ¿querías algo?
-Ah no, nada, era para avisarte de que me iba a ir a dormir ya, estoy muy cansada, ¿no han llegado Moni y Mei todavía? -Preguntó Cris.
-No, pero no creo que tarden demasiado, déjalos, están enamorados perdidos como nosotras con nuestras respectivas parejas... jajajajaja. -Rió Mina.

Ahora que Sungmin y Moni no llevaban puesta la ropa interior es cuando el mayor supo que debía ir directamente hacia su objetivo, ya que se acababa de colocar la protección, con cuidado e incorporándose un poco le levantó la falda y fue penetrando a la menor, ésta cerró los ojos con fuerza tras notarlo y con una mano se aferró a las sábanas de la cama, quejándose un poco, el profesor volvió a besar sus labios y a acariciarle el cabello y luego la miró a los ojos.

-Sé que te dolerá al principio pero tú tan sólo tranquilízate y déjate llevar... -Susurró aquello volviendo a besar sus labios. Te amo...
-Y yo a ti... más que a nada en el mundo... -Susurró ahora ella aquello sobre los labios del mayor. 

Moni cerró los ojos y volvió a llevar sus manos hacia la espalda de Sungmin, colocó ambas piernas alrededor de sus caderas y tan sólo esperó a que Sungmin comenzara, éste colocó sus manos en las caderas de ella y empezó a moverse con lentitud, cada vez un poco más rápido, las manos de la menor que estaban aferradas a la espalda de Sungmin volvieron a aferrarse a ésta con más fuerza, el profesor comenzó a soltar varios gemidos a medida que se iba moviendo, sin embargo a Moni aún sentía dolor a causa de esas embestidas.

-M-Min... me duele...

La menor abrió un poco los ojos y volvió a mirar a su pareja fijamente, tenía los ojos algo llorosos y las mejillas totalmente rojas, Min paró al escucharla, aún seguía dentro de ella pero dejó que se acostumbrara.

-Tranquila, es sólo al principio... el problema es que no tengo lubricante y no creo que quieras... 
-¡C-CALLA! -Gritó Moni volviendo a ponerse colorada.
-JAJAJAJAJA. -Rió Sungmin con fuerza. No te preocupes... verás como poco a poco comienzas a sentirte mejor... 

El mayor agarró de nuevo las caderas de la menor con fuerza y volvió a moverse de nuevo, primero con lentitud, ella no se soltaba en ningún momento de su espalda, se aferraba a ésta cada vez con más fuerza y volvió a cerrar los ojos de la misma manera también, al poco ella ya comenzaba a sentir otra cosa, ese dolor poco a poco iba convirtiéndose en placer lo cual hizo que Moni no quisiera que se detuviera de nuevo. 

-Min... s-se siente bien... -Susurró soltando un pequeño gemido después.
-¿Ves..? Te lo dije... 

Sungmin cogió más el ritmo y fue aumentando ahora con rapidez la velocidad de las embestidas, se inclinó de nuevo hacia la menor y besó sus labios, a los pocos segundos Moni se dirigió a su cuello dándole algunos pequeños mordisquitos sobre él seguido de varios gemidos coordinándolos junto a los del contrario, la habitación estaba totalmente a oscuras, lo único que la iluminaba un poco era la lampara que estaba encima de la pequeña mesita de al lado de la cama, y en ésta la figura de aquellos dos amantes que se daban amor sin cesar, justamente ese era un momento demasiado importante y especial para Moni, para ser su primera vez todo salía de perlas y nunca en su vida había sentido esa inmensa felicidad que estaba sintiendo ahora, él, ella, los dos solos, siendo solamente uno, estaba totalmente enamorada de Sungmin y por nada ni por nadie quería separarse de él, por su mente pasó Tiffany y una lágrima corrió por una de las mejillas de la menor, era de felicidad pero a la vez de tristeza porque a pesar de todo sentía un poco de miedo en su interior, no quería que aquella mujer pudiera arrebatarle a la persona que más amaba en el mundo, cuando el más mayor se dio cuenta fue a secarle aquellas lágrimas con los labios.
Unas cuantas embestidas más y comenzaban a sentir que estaban a punto de terminar, entonces Sungmin aumentó la velocidad de nuevo, todo lo más rápido que pudo.

-M-Mónica...

Rápidamente el mayor terminó dentro de ella soltando un último gemido con demasiada intensidad, ella hizo exactamente lo mismo aferrándose todo lo fuerte que pudo a la espalda de él, salió poco a poco de su interior y se apoyó en el pecho de ella, respirando entrecortado, ella miraba al techo y empezó a respirar también de la misma manera, al rato Sungmin se alzó un poco y la miró de nuevo depositando otro beso en los labios de la menor y susurrándole sobre éstos.

-Te amo... y podría decírtelo toda una vida... 

Moni abrazó a Sungmin por las caderas y le correspondió aquel beso, sonriendo sobre éstos tontamente cuando le había escuchado.

-Entonces no dejes de decírmelo nunca... 

Cuando llegó viernes como los demás no podían ir al aeropuerto para despedirse de Yunho y de Mina se despidieron todos desde el apartamento, Cris, Mei y Moni fueron rápidamente hacia ella para abrazarla con fuerza.

-Dios, Mina... se me va a hacer raro no tenerte aquí... -Dijo Cris.
-Jajajaja, tranquilas, yo también os echaré de menos.. pero el lunes ya me veis aquí de nuevo, no os preocupéis. -Dijo Mina muy feliz.
-Cuídate mucho y a ver qué hacemos, ¿eh...? JAJAJAJAJA. -Rió Moni nada más decirle aquello.
-Boba... -Dijo Mina mirándole de reojo.
-Japón... ¡cómo mola! espero que te vaya todo muy bien, Mina. -Dijo Mei.

Mina asintió con una sonrisa y a fuera de casa se despidieron de ella antes de que todos fueran a trabajar, ya que era el motivo por el cual no podían ir a despedirse de ella al aeropuerto, a pesar de que Cris sólo trabajaba por las tardes prefería despedirse de ella junto las demás.
Moni y Mei que iban camino a la escuela volvieron a acordarse de Tiffany, aún no se creían que estuviera dando clases de música allí, y Moni de sólo pensar que se la volvería a encontrar puso una cara de asco, irremediablemente. Cuando llegaron allí antes de empezar las clases se pasaron por la sala de profesores y Tiffany nada más ver a Sungmin fue corriendo hacia él para abrazarle dejando a Moni y a Mei los ojos tan abiertos como platos.

-Joder, ¿ves? ya está aquí la pelma... -Se quejó Moni susurrándole a Mei.
-Ya veo, ya... -Respondió ella.

Sungmin le correspondió el abrazo y antes de que fuera a dar la primera clase se acercó a la máquina expendedora de café que había cerca de la sala y Tiffany volvió a acercarse a él.

-¡Oppa, oppa! ¡hoy por fin vamos a la ópera! ¿tienes ganas? -Preguntaba ella con una sonrisa radiante.
-Ehm... ah, sí, claro, jajaja. 

Aquello volvió a impresionar a las otras dos chicas.

-Madre mía, es como un grano en el culo, no sé cómo Min la aguanta a veces, es que la veo algo... pesada, no sé... -Dijo Mei.
-Pues yo no sabía que hoy había quedado con ella... -Dijo Moni poniendo mala cara y mirando de reojo hacia otro lado.

Fue entonces cuando en la hora del recreo Sungmin se acercó a Moni, ya que no había tenido mala cara durante todo el rato.

-¿Amor? 
-¿Hm?
-¿Qué te ocurre? Te he notado rara desde antes...
-Vaya, ¿aún no te has dado cuenta? Ya te dije que no me fío demasiado de ella... que sí, que no digo que pueda hacer algo malo pero desde que me contaste lo que te hizo... 
-¿Estás celosa otra vez? -Preguntó él.
-No Min, no lo entiendes, esto no es sólo cuestión de celos, que vale que soy celosa, y mucho, pero puedo aguantarlos, según qué situación sea pero es que desde que me contaste que ella te dejó por otra persona que conoció en Estados Unidos pues no me convenció demasiado que digamos... además está claro que si decidió dar clases aquí es para estar más cerca de ti, ¿no te das cuenta que va detrás de ti? ¿cómo no quieres entonces que ponga mala cara y que esté de esta manera?

Sungmin no dijo nada, solamente se quedó callado, Mei se acercó rápidamente algo sulfurada hacia Moni.

-¿Eh? ¿Qué ocurre, Mei? -Preguntó Moni.
-Pues, necesito ir al baño, emergencia femenina, ya sabes, acompáñame anda.. que no me apetece ir sola.
-Vale, tranquila... jajajaja. -Rió al escuchar lo que dijo y antes de irse miró a Sungmin. Piensa en lo que te he dicho, ¿hm? 

Al salir del instituto por el camino Sungmin y Tiffany no dejaban de hablar sobre la representación que iban a ver esta misma noche en la ópera, Moni que iba caminando junto a Mei no dejaba de mirarlos y por unos momentos una gran tristeza se llenaba en su interior, sin saber exactamente porqué sentía como si Tiffany le fuese a arrebatar a Sungmin y era lo que menos quería, también era algo que nunca lo iba a permitir, ellos dos se fueron a la ópera enseguida y cuando Mei y Moni volvieron a casa en el ascensor la más menor pudo comprobar como Moni tenía la mirada perdida hacia el suelo y también como una lágrima se escapaba de sus ojos, rápidamente se abrieron las puertas del ascensor y volvieron a casa, para así juntarse con Cris.

-¿Eh? ¿Qué le ocurre a Moni..? -Preguntó Cris a Mei algo preocupada.
-Bueno...

Antes de que fuesen a cenar, Moni entró a su habitación y dejó todas sus cosas, después abrió la pequeña ventana que ésta tenía y se quedó mirando fijamente a través de ella, aquella noche se veía perfectamente la luna y perdida en sus pensamientos se quedó mirándola fijamente.

-Sungmin... nunca te vayas de mi lado, por favor...



martes, 1 de octubre de 2013

Sueños, amistad y amor. [ Capítulo 22. ]

Cris tenía los nervios a flor de piel, aún estaba a tiempo de retirarse e incluso Changmin al notarla tan nerviosa se lo propuso, éste ubicó una mano en una de sus mejillas y la miró fijamente pero ella lo único que hizo fue negar con la cabeza, después respiró y aspiró con suavidad y llevó sus manos hacia su espalda, totalmente mojada por el agua, el contacto visual no se rompió y ahora consiguió relajarse, este era un gran paso y no iba a dar marcha atrás, iba a ser su primera vez y no quería desperdiciarlo, así que se dejó llevar, las miradas de ambos transmitían deseo, el roce de los cuerpos mojados conseguía comenzar a excitarlos y lo primero que hizo Changmin fue comenzar a acariciar sus caderas con total suavidad y se dirigió hacia el cuello de la menor, besándolo lentamente, concentrándose en aquello, como si le fuera la vida en ello, Cris le dejó espacio y empezó a darse cuenta que toda la vergüenza que en tan solo unos minutos sentía había desaparecido por completo, empezaba a sentir algo totalmente distinto, algo que nunca había sentido en su vida, una gran felicidad invadía todo su interior y ahora lo único que quería era entregarse en cuerpo y alma al hombre que amaba más que a su propia vida, los besos de Changmin subieron desde el cuello hacia su rostro, ambos labios volvieron a juntarse y se besaron pero esta vez con mucha más intensidad, la excitación comenzó a volverlos locos a ambos, entonces es cuando el mayor quiso ya dar a la iniciativa, así que poco a poco y tratando de no hacerla daño empezó a penetrarla, ésta se quejó un poco al principio y antes de que él pudiera moverse esperó a que se acostumbrara.

-Escúchame.. voy a tratar de hacerlo con cuidado, no quiero lastimarte.. -Susurró Changmin.

Cris asintió mirándole con los ojos entrecerrados, volvieron a besarse y cuando ambos se sentían preparados el mayor comenzó a moverse, en un principio quiso que esas embestidas fueran lentas, el agua seguía cayendo en algunas partes de sus cuerpos, Cris se aferró a la espalda del mayor con fuerza y Changmin seguía agarrándola de las caderas totalmente decidido, todo controlado, las pequeñas embestidas conseguían sacarles a ambos algún que otro jadeo, el policía mientras seguía moviéndose se quedó hipnotizado por el cuerpo de la menor y empezó a besar sus hombros, su cuello de nuevo, sus mejillas, sus labios... esos labios que le volvía totalmente loco, cuando volvió a juntarlos con los de ella se volvieron a mirar a los ojos fijamente.

-Te amo... -Susurró Cris aquellas palabras sobre los labios del policía.
-Y yo a ti... -Le respondió él.

Suavemente, Changmin la agarró con fuerza y colocó las piernas de la menor alrededor de sus caderas, como la tenía apoyada sobre los azulejos de la ducha no le iba a resultar tan difícil, ahora es cuando las embestidas fueron aumentando de velocidad, Cris se aferró con más fuerza a su espalda y cerró los ojos para así sentirse mejor, lo único que se escuchaba era el sonido del agua mezclarse con los gemidos de ambos, la menor ya no notaba aquel dolor que sintió al principio sino un placer totalmente indescriptible, y no era la única que lo estaba disfrutando sino también el contrario.

-C-Changmin...

Sí, al igual que el contrario sentía que estaba a punto de terminar, como sabían que no había ningún problema ya que el policía estaba usando protección, cosa que se había colocado antes, terminó junto a ella y dejó soltar toda la esencia en su interior provocando así un gran gemido por parte de ambos.
Poco después, el mayor salió con cuidado y los dos se abrazaron mutuamente notando la respiración bastante entrecortada.
Mucho más tarde, Mina se encontraba con Yunho en su despacho, los dos estaban frente al ordenador mirando en Internet la parte donde iban a estar de Japón, algo bastante cerca de la capital, el hotel ya lo habían decidido así que después Yunho dio click sobre éste y estuvieron viendo todo su interior, estaban bastante felices y satisfechos por lo que acababan de decidir.

-Dios mío, este hotel está bastante bien, además de bonito es bastante lujoso. -Dijo Mina muy emocionada.
-¿Te gusta? pues era el que teníamos que escoger sí o sí, nos esperan tres días de trabajo duros pero también divertidos. -Dijo Yunho con una gran sonrisa.

Por otro lado, Moni y Mei aún no se creían que Tiffany estuviese ahora trabajando en la escuela, la más menor que tenía algo de tiempo libre se fue con Jonghyun al centro comercial tal como se habían acordado entre los dos, Sungmin era el que menos se creía lo de Tiffany, que al verla se quedó totalmente aturdido, ¿por qué ha decidido trabajar en esa escuela? ¿irá detrás de mí? se preguntaba Sungmin. Cuando las clases finalizaron Sungmin y Moni volvieron juntos a casa, pero ahora durante el camino a casa no iban a estar solos, una voz se escuchó por detrás, demasiado conocida para Sungmin, no le hizo falta ni girarse para averiguar que era ella.

-¡Sungmiiiiiin!
-Dios mío, esa voz... 

Tiffany enseguida se colocó a un lado de Sungmin y empezaron a caminar junto a ella, Moni que la miraba de reojo volvió a poner muy mala cara.

-Oye, Tiff... siento la gran curiosidad de saber cómo has sabido que trabajo en esta escuela... ¿de verdad no puedes decírmelo? -Preguntó Sungmin mirándola.
-Mmm, te llamaré esta noche y te diré, ¿vale? -Dijo ella con una sonrisa.

A Sungmin no le convenció mucho aquello, de hecho torció un poco los labios y Moni volvió a sentirse muy celosa, se sentía con ganas incluso de tirarla de los pelos, realmente odiaba sentirse así pero se sentía como si esa mujer quisiera entrometerse en su relación con el profesor.
Cuando llegaron a casa la primera que llegó fue Mina, Cris ya estaba a dentro y se acercó a ella con una sonrisa, estaba deseando poder contarlas a las demás el ansioso viaje que hará junto a Yunho hacia Japón, más tarde llegó Mei y Moni que estaba subiendo por el ascensor junto a Sungmin le agarró de una manga.

-Min...
-¿Qué ocurre, cariño? -Preguntó él mirándole un poco extrañado.
-De verdad, no me fío de esa chica...

Al instante Sungmin volvió a torcer los labios y la abrazó con fuerza.

-Te prometo que no ocurrirá nada... 

El mayor besó a la menor en los labios y cuando Moni llegó a casa Mina por fin pudo comentarles lo que tanto deseaba.

-¡¿QUE TE VAS A JAPÓN?! -Preguntó Mei asombrada.
-Sí... y por motivos de trabajo estaré allí tres días junto a Yunho. -Explicó ella.
-Oye, a ver qué hacemos, ¿eh...? -Preguntó Moni tratando de picar un poco a Mina.
-¡Boba! -Exclamó Mina colorada. Vamos a trabajar.
-Sí, pero a mí no me negarás que dormiréis en la misma habitación del hotel... total, ya saben vuestra relación, ¿no? así que, ¿qué más da? -Dijo Moni.
-Y-Ya... pero no te puedo asegurar que surja algo fuerte. -Respondió Mina.
-Bueno, eso ya veremos. JAJAJAJAJA. -Rió Moni casi sin parar.

Cris que estaba en su mundo se dieron cuenta de que ella estaba también colorada, así que se acercaron a ella.

-¿Cris? -Preguntó Mei.
-¡¿E-Eh?! ¿Qué ocurre? -Preguntó ella.
-Estás algo rara desde que llegamos a casa, es como si estuvieras... embobada, ¿Changmin?

Entonces Cris al recordar aquel momento tan maravilloso que tuvo junto a Changmin no pudo evitar ponerse muy pero que muy colorada, estaba casi a punto de desmayarse con solo recordarlo, de la gran vergüenza que acababa de sentir.

-¡N-No es nada! JAJAJAJA. -Dijo ella.

En casa de Sungmin y de Jonghyun mientras estaban cenando Sungmin recibió una llamada telefónica, él ya se esperaba que era de Tiffany así que lo cogió enseguida sin ni siquiera observar el número.

-Dime. 
-Aigo.. ¿te pillé cenando, cielo? -Preguntó Tiffany.
-Ehh... pues sí, no sé cómo lo haces pero siempre sueles pillarme cenando cuando me llamas pero no importa, cuéntame.
-Bueno, el caso es que querías saber cómo averigüé cuál era el centro donde trabajas, ¿no? bueno, eso fue fácil, el último día que quedaste me di cuenta que llevabas un bolígrafo del centro apretado al bolsillo de tu camisa... jajajaja, entonces al saber el nombre del centro quise averiguar información y no tuve ningún problema para acabar trabajando ahí.

Sungmin abrió los ojos y se llevó una mano a su cabello para rascarse la cabeza, sintiéndose algo aturdido.

-Ah, entiendo... jajajaja, ¿y por qué precisamente has querido trabajar en ese centro...? -Preguntó Sungmin.
-Sólo... sólo quería estar más cerca de ti, perdimos mucho contacto antes... ¿puedo? 
-No digo que no... de todas maneras lo hecho hecho está. -Dijo él.
-Oye... ¿te gustaría ir conmigo a la ópera este viernes después de clases? -Preguntó Tiffany.
-¿A la ópera? 
-Sí, sabes dónde está, ¿no? ¿has visto el anuncio en la televisión? van a hacer una representación de 'El fantasma de la Ópera' y la verdad me hace muchísima ilusión ir a verlo, ¿te apuntas conmigo? 

El profesor al escuchar lo que le acababa de contar se le iluminaron los ojos, a él siempre le había encantado la ópera y todo lo que tuviera que ver con la música al igual que Tiffany y ella misma sabía que no podría rechazarlo.

-Vaya, tengo que ver más la televisión por lo que veo... jajaja... ¡claro! me gustaría muchísimo ir. 
-¡Genial! Entonces todo decidido, pues te voy dejando ya, así terminas de cenar jajaja, ¡hasta mañana, Oppaaa~! 

Enseguida el profesor colgó, dejó el teléfono móvil hacia un lado y siguió cenando, Jonghyun había escuchado toda la conversación y no le quitó ojo en ningún momento.

-No me digas... has quedado otra vez con ella, ¿no?
-Ehm.. sí, me dijo que iban a hacer una representación muy buena este viernes en la ópera y me hace muchísima ilusión ir. -Dijo Sungmin sonriendo.
-Hmm... no es por ser aguafiestas ni nada pero... Hyung, creo que Tiffany va detrás de ti, ¿no te estás dando cuenta? -Preguntó Jonghyun.
-No te voy a decir que no... sé que lo siente por mí y de verdad que no quiero hacerla daño, y esa representación realmente me hace ilusión verla, es por eso que acepté.
-Puedes quedar con ella de vez en cuando pero ten cuidado... además recuerda cómo se puede sentir Mónica. 
-Lo sé... y... ¿qué tal con Mei en el centro comercial? 
-¡Genial! La verdad es que se ha comprado un montón de ropa, no ha parado... jajajaja y mira lo que me ha regalado.

Jonghyun sacó una pequeña cajita que tenía guardada al lado, la abrió y le mostró a Sungmin el interior de ésta, que había un colgante con forma de la mitad de un corazón la cual ponía "Jong".

-Qué bonito... supongo que Mei tiene la otra mitad, ¿a que sí?
-¡Sí! -Exclamó Jonghyun con una sonrisa tonta. ¿Verdad que es bonito? ahora después me la pondré.

Sungmin sonrió al ver a su mejor amigo tan feliz, había mejorado muchísimo todo este tiempo, al recordar lo mal que lo pasó tras la muerte de su madre siempre conseguía dejarle triste pero cuando le veía sonreír de esa manera se sentía muy tranquilo. Minutos después, cuando todos acabaron de cenar llamaron a la puerta de su casa, así que el profesor se levantó para abrirla y al ver que era Moni se sorprendió pero a la vez notó una inmensa alegría.

-¡Cariño! 
-Hola... ¿puedo pasar? ¿terminaste de cenar? quería estar un rato a tu lado...
-Claro, pasa. 

Cuando la menor entró el mayor cerró la puerta y justo cuando se iban a dirigir a la habitación Jonghyun corrió hacia la puerta algo nervioso con la pequeña Young Mi.

-¿Eh? ¿Jonghyun? ¿A dónde vais tan arreglados los dos? -Preguntó sorprendido.
-Es que había quedado con Mei para salir esta noche y no quiero hacerla esperar, volveré más tarde, Hyung. ¡Hasta luego! 
-V-Vale... -Respondió Sungmin.

El profesor y Moni fueron a su habitación y nada más entrar Moni se acercó a él.

-Cariño... 
-Dime, ¿qué ocurre? -Preguntó él acercándose a ella también.

Moni le agarró de una mano a Sungmin, se acercó a la cama donde dormía él y le hizo sentarse, después ella se sentó a su lado y le miró fijamente a los ojos.

-¿No te ha sorprendida lo del día de hoy? 
-¿A qué te refieres? ¿No será..? ¿Tiffany? -Preguntó él.
-A ver, primero se te declara y luego de repente se pone a trabajar en la misma escuela que tú y yo, ¿no te parece eso muy extraño? 
-Lo sé, sé a dónde quieres llegar, de hecho mientras cenaba lo he estado hablando con Jonghyun. Cariño, sé lo que siente pero trataré de no hacerla daño, es mi amiga y no puedo tampoco dejarla de lado... 

La más menor se cruzó de brazos y miró hacia otro lado, Sungmin algo sorprendido por esa reacción se acercó a ella y puso una mano en su hombro, tratando de hacer que le volviera a mirar.

-Te conozco... te has puesto celosa, ¿verdad? 
-¿Celosa? ¿Yo? ¿Cuándo?
-Porque te conozco ya demasiado bien, mi reina... -Dijo riendo un poco. Estás celosa, ¿verdad? 
-¿Y si lo estoy qué? 
-Pues déjame decirle que no tiene porqué estar celosa porque sólo hay una mujer en mi vida, la más preciosa de todas, esa que me deja idiota con tan sólo verla y que está en mi pensamiento todos los días.. y esa mujer eres tú. 

Inevitablemente la chica se puso totalmente colorada pero no quiso girarse para mirarle, seguía mirando hacia otro lado con los brazos cruzados, Sungmin la abrazó por detrás y apoyó el mentón en el hombro izquierdo de ella.

-Te amo... y siempre lo voy a hacer, pensé que lo tenía todo perdido... hasta que me abriste tu corazón... no quiero estar con otra persona que no seas tú, así que por favor, no te preocupes más por lo de Tiffany, también tengo la sensación de que va detrás de mí pero... pase lo que pase permaneceré a tu lado o acaso... ¿no confías en mí? -Rió Sungmin un poco de nuevo tras hacer esa última pregunta.

La menor al escuchar esa pregunta se giró y le tiró de las mejillas poniendo mala cara.

-¡Eres un babo! Claro que confío en ti... -Le dijo Moni.

Dejó de tirarle de las mejillas y dejó las manos en ellas, se le quedó mirando totalmente embobada por varios segundos y después le besó los labios con dulzura, dejándolos pegados con los suyos, el mayor enseguida entrecerró los ojos y le correspondió aquel beso, poco a poco terminaba haciéndose más intenso y el mayor agarró a Moni con cuidado y la tumbó en la cama, poniéndose después encima de ella, ésta lo que hizo fue deslizar sus manos por su cintura y seguían besándose como si no hubiese mañana.

-Mmh... me alegra saber que estamos solos... -Dijo Sungmin mirándole algo pícaro a la menor.
-¿EH? ¿Y eso a qué viene...? -Preguntó ella volviendo a ponerse colorada.
-Déjame responderte a esa pregunta...

Sungmin deslizó una mano hacia uno de los costados de la menor, acariciándolo suavemente, poco a poco aquellas caricias iban bajando más abajo hasta llegar a su trasero el cual comenzó a acariciar también, el rubor de la menor aumentaba por momentos, al igual que sus nervios.

-Por cierto... es la primera vez que te veo con falda... ¿cómo es que te dio por ponértela hoy? -Dijo Sungmin mirando aquella prenda de vestir totalmente embobado.
-B-Bueno... no las suelo llevar mucho pero me gustan... 
-Ya veo... pues mejor para mí, se me hace más fácil hacer esto...

Enseguida el profesor metió una mano por debajo de la falda de la chica y la dejó de nuevo en su trasero, por encima de la ropa interior dejándola aún más colorada que antes.

-T-Tonto... creo que ya voy pillando a dónde quieres llegar... S-Sungmin... me da vergüenza... además... no se sabe cuándo pueden regresar Jong, Mei y Young Mi... 
-Confía en mí, aunque claro... no puedo hacer nada al no ser que tú quieras... 
-Pero a ver, espera... ¿lo que me estás pidiendo es sólo desnudarse o...?

Como Sungmin ya supo a dónde iba la pregunta asintió algo colorado y Moni al saber su respuesta sentía que iba a morirse ahí mismo de la gran vergüenza que tenía pero a pesar de eso volvió a mirar al mayor a los ojos.

-S-Sungmin...
-Sólo si te sientes segura... quiero mostrarte mis sentimientos de otra forma y así hacerte ver que eres mía, que sólo tengo interés en ti y no en otra mujer...